sábado, 8 de octubre de 2011

Sobredosis de clásicos añejos del fantástico

Esta semana mi cerebro ha quedado gravemente dañado por una sobredosis de clásicos añejos del fantástico, tanto de serie B como de la serie Z más nauseabunda.

Desde el pasado lunes me he tragado unas 20 películas de todo pelaje y condición, que me han causado graves alucinaciones y bajas masivas de neuronas; a saber:

- X The Unknown (Leslie Norman, 1956)


- Revenge of the Creature (Jack Arnold, 1955), segunda parte del clásico Creature From The Black Lagoon (Jack Arnold, 1954), donde de nuevo unos sujetos desalmados pretenden atrapar a la criatura que está tranquilamente viviendo en un lago hasta que van a tocarle los cojones; no falta como siempre la mujer-florero que será objeto del deseo de la criatura.

- Robot-Monster (Phil Tucker, 1953), increíble bazofia capaz de dañar seriamente la salud mental de los menos entrenados, sólo ver el cartel de la película ya puede acabar con cualquiera; en este filme un deleznable extraterrestre con un disfraz de oso y casco de astronauta quiere acabar con cuatro supervivientes de la humanidad que ha sido aniquilada previamente; impagables las videoconferencias del oso-extraterrestre con su jefe que le exige rapidez para acabar con los humanos supervivientes. Sólo recomendable para estómagos fuertes.

- Rocketship X-M (Kurt Neumann, 1950), titulada en España Cohete K-1, ya me explicarán cómo convierten X-M en K-1, del tema de las traducciones de los títulos de las películas ya me ocuparé en otro momento porque es para hacer un libro, esta pequeña basurilla artesana va de unos individuos que se montan en un cohete y van a algún sitio a buscar algo, ya no me acuerdo...

- Semilla del espacio (Steve Sekely, 1962), de título original The Day of the Triffids, o sea, El día de los Trífidos, es una de las menos dañinas para el cerebro, una entretenida serie B con unas plantas supuestamente extraterrestres que pueden desplazarse a buen paso para acabar con todo bicho viviente que se les ponga por delante.

- Song of Kong (Ernest B. Schoedsack, 1933), secuela de la famosa King Kong (también 1933), la original y mejor versión de la famosa película del gorila enloquecido; esta abominable secuela cuenta un nuevo viaje de unos tipejos a una isla perdida, donde encuentran a un supuesto hijo de Kong, que hace diversas tropelías a lo largo de la película, incluidas unas impresentables y ridículas gracietas que hacen que nos revolvamos inquietos en el sofá.

- Terror del año 5000 (Robert J. Gurney Jr., 1958), qué decir de esta bomba radioactiva... el título, el nombre del director, ya lo dicen todo, si encima contamos de qué va... un científico inventa una extraña máquina para traer objetos del futuro; después de un relativo éxito trayendo varios objetos que son identificados claramente como provenientes del futuro, una subida de tensión eléctrica provoca que lo siguiente que viaje desde el futuro sea un habitante del año 5000, es decir, un tipo disfrazado con un traje negro con lentejuelas, que ejecuta diversas tropelías por el escenario de cartón-piedra de la película. Muy fuerte.

- The Brain from Planet Arous (Nathan Juran, 1957), qué contar de esta película, no me acuerdo de qué iba, un extraterrestre que es simplemente un cerebro aterriza en nuestro planeta y se dedica a tocar los huevos a la gente. Vamos, como siempre suelen hacer los extraterrestres que llegan a la Tierra.

- The Mole People (Virgil W. Vogel, 1956), esta es una de las más interesantes, resulta que unos sujetos van a explorar una cueva y se encuentran de repente con una civilización que vive a cientos de metros bajo la superficie. Después de sufrir todo tipo de aventuras, la civilización intraterrestre queda arrasada y los sujetos consiguen salir a la superficie por un agujero en una montaña. Los pobres intraterrestres habrán pensado: "Estos cabrones ¿no hubieran estado mejor en su casa?"

- The Monolith Monsters (John Sherwood, 1957), esta serie B demencial cuenta cómo un meteorito que cae a la Tierra (por supuesto, en Estados Unidos, ya sabemos que todos los meteoritos y extraterrestres caen en Estados Unidos), trae una suerte de piedras que al contacto con el agua crecen y destrozan todo lo que pillan por delante. Al final no me acuerdo cómo acaban con las piedras, pero las pasan canutas, eso seguro.

- The Phantom Carriage (Víctor Sjöström, 1921), película muda, demasiado fuerte para la juventud de hoy, sin duda haría que 9 de cada 10 adolescentes que comenzaran a verla se arrojaran por la ventana a los 10 minutos de proyección. Cuenta la historia de un individuo que es condenado a conducir durante un año la carreta que recoge a los muertos. Un clásico añejo añejo.

- The Black Castle (Nathan Juran, 1952), interesante película, no me acuerdo de qué iba, pero recuerdo que me gustó, que no es poco. Se ve que este Nathan Juran sabía lo que se hacía, no en vano dirigió el imprescindible megaclásico Simbad y la Princesa (1957), así que un respeto al tío Juran.

- The Black Cat (Edgar G. Ulmer, 1934), titulada en España Satanás (sin comentarios), es una agradable serie Z con un duelo estelar entre Boris Karloff y Bela Lugosi, que acaba con todos en la tumba. Ahí es nada.

- The Invisible Woman (A. Edward Sutherland, 1940), si hubo un The Invisible Man por qué no un The Invisible Woman, pues claro que sí, esta chorradilla entretiene durante un rato con sus aventuras continuas, aunque mejor verla en avance rápido 2X.

- The Leopard Man (Jacques Tourneur, 1943), aquí los ataques de un leopardo escapado de un zoo sirven de excusa para culpar a un tiparraco de los mismos. Si en otra película una mujer se convertía en pantera pues aquí hay un hombre leopardo, que no iba a ser menos. Tiene una conseguida atmósfera (se nota la mano de Tourneur), y no es del todo desaconsejable.

- The Undying Monster (John Brahm, 1942), agradable película de misterio de serie B que se antoja parecida a El perro de los Baskerville; en esta ocasión un desconocido monstruo (un perrote o alguna bestia similar) parece querer acabar con todos los miembros de una familia, y a fe que le falta poco para conseguirlo; resulta una película interesante y con una buena atmósfera intrigante.

Quizá faltan un par o tres de peliculotes más que no tengo ganas de reseñar, ya veis que esta ha sido una semana muy dura, para recuperarme la semana que viene veré la quinta temporada de THE SHIELD, ¡toma ya! Y la siguiente semana quizá, sólo quizá, me anime con unos thrillers que tengo pendientes por aquí.

¡¡UUUUOOOOOOWWWW!!

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